jueves, 5 de mayo de 2016

NUESTRA AMIGA LA CIGÜEÑA

















LA CIGÜEÑA BLANCA
VINO A LA CLASE DE CONOCIMIENTO DEL MEDIO
EN EL PARQUE AMATE EN MARZO DEL 2015


          Nuestra amiga se llama en latín Ciconia ciconia y su madre que vive en África tiene 39 años. Es muy elegante, mide 1,15 metros desde su pico a su cola. Tiene largas patas y sus bellas alas pueden alcanzar abiertas hasta 2.15 metros de envergadura. Cuida mucho su figura y su peso es de 2,5 a 4,5 kilos.


          Todos los años viaja desde África hasta Polonia donde tiene casi 30.000 primos, así como en Rusia y otros países. Se viene para aprovechar el buen tiempo y cuando pasa el verano se vuelve a Kenia. Para volar se eleva, planeando en círculos  sobre columnas de aire caliente y estas están sobre tierra, no sobre los mares. Puede subir hasta 1.500 metros. Le gustan las zonas húmedas y de hierba corta para cazar ranas, pequeños peces, grillos, saltamontes, escorpiones y cangrejos. Sus lindos ojos son marrones o grises y los párpados de alrededor rojizos como su pico algo amarillento y sus patas. Del caroteno de los cangrejos, que come toma el color rosado. En España hay más de 17.000 ejemplares y otros parientes más lejanos pueden ser de tamaño y color de plumas  distintos.

          Recuerdan de un año a otro el lugar donde estaba su nido que puede pesar entre 70 y casi 300 Kilos. Lo construyen sobre un torreón o postes eléctricos. En la carretera de Huelva hacia Isla Antilla podemos ver cientos de nidos La pareja es fiel casi toda la vida y el cuidado de sus polluelos es ejemplar. Los pichones salen del huevo pasados 33 días y normalmente tres o cuatro polluelos pueden volar y salir fuera del nido tras unos 60 días. Es muy característico su clotear con su pico aparentando tocar unas castañuelas. Donde tienen  problemas para comer se hacen carroñeras y viven de los vertederos urbanos.

          Su fama viene de lejos, Egipto, China, Grecia y Roma. Son un símbolo de maternidad y cuidado de sus crías . La leyenda les atribuye llevar las almas al cielo y trasladar bebés perdidos en campos y pantanos a personas sin hijos. Pero fue el escritor infantil danés Hans  Cristian Andersen  el que más aportó a su mito y leyenda actual. Cuando con los niños no se hablaba de sexo y la reproducción no se estudiaba en la escuela, es decir cuando el sexo era pecado
y tabú se mentía a los niños diciendo que los bebés los traía la cigüeña.  Esta explicación tan inocente hoy es más sencilla que enseñar las nuevas técnicas de reproducción asistida, las parejas homosexuales, las madres o vientres de alquiler, la maternidad compartida y la fecundación in Vitro y otros asuntos actuales   más científicos y reales pero no tan románticos y poéticos como la cigüeña que nos visitó en el parque Amate y tras entregar su encargo, nos guiñó un ojo y abatiendo una de sus ala se despidió hasta elpróximo curso.

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-ciguenas-blancas-vigias-sevilla-201602032122_noticia.html