viernes, 18 de julio de 2014

LADRONES DE NIDOS EN EL PARQUE AMATE: EL VANDALISMO NO TIENE EDAD

Recientemente hemos visto a grupos de personas que mostrando una actitud totalmente incívica asaltan impúnemente los nidos de las aves que alberga nuestro parque. En grupo, a cara descubierta, incluida escalera, y a plena luz del dia estos individuos charlaban sobre si había o no pichones en los nidos mientras asaltaban con total impunidad los nidos que iban descubriendo. Eran un grupo de tres adultos, dos de ellos con unos de 60 años, otro de unos 40 y un menor de unos 9 ó 10 años.

Es lamentable que personas sin el más mínimo escrúpulo asalten los nidos de nuestras queridas aves por el simple beneficio de su posible venta en mercadillos ilegales o cualquiera sabe para qué. Por otro lado el mensaje que recibe el menor ya nos garantiza la continuidad de este vandalismo reprochable y falto de todo tipo de humanidad en futuras generaciones.
Llamamos al servicio del 112 para alertar de dicho incidente,  pero fué inútil porque ninguna autoridad municipal u otra acudió. Desde aquí queremos hacer un llamamiento a que se repudien públicamente este tipo de asaltos a la Naturaleza que tanto apreciamos y a que denuncien estos hechos bien telefónicamente o al propio Distrito Municipal, responsable de la seguridad del parque, que ya desde hace tiempo reclamamos, por cierto, sin ninguna respuesta.

Esta es una muestra más del vandalismo que asalta impúnemente la riqueza natural que atesora  nuestro parque y que todos deseamos preservar. Estos individuos, son junto a otros, que continuamente atacan desde diversos frentes al parque no son merecedores más que de nuestra frontal repulsa ciudadana.

Destrozar papeleras, apedrear farolas, robar azulejos conmemorativos, dejar basuras, robar vallas y postes métálicos de la zona canina, dejar excrementos de perros, hacer pintadas en puertas, destrozar mobiliario y equipamiento y ahora, robar nidos de pájaros, son el catálogo de las funciones que al parecer tienen asignadas los vándalos que asolan nuestro parque. 

Esperemos que nuestros amigos los gorriones, mirlos, lavandera común o petirrojos sigan habitando y embelleciendo nuestro parque con su presencia y sus cantos. Algún dia llegará que alguna autoridad evite tales desmanes.